Por: Aldemar Martinez Corpas
Tutor Regencia en Farmacia
e-mail:qfaldemar@hotmail.com
Cumplidos cuatro años de la entrada en vigencia del Decreto 2200 de junio 28/2005 y tras dos años de la promulgación de la resolución 1403 de 2007; normas con las cuales el gobierno nacional a través del Ministerio de la Protección Social buscó la reglamentación en Colombia de los servicios farmacéuticos, es hora de empezar a reflexionar sobre la aprehensión de los postulados básicos y esenciales de las normas antes citadas, el nivel de cumplimiento de las mismas y el impacto en términos de calidad asistencial para el usuario.
Ahora bien, dada la naturaleza de las normas en mención cuya esencia apunta hacia la calidad, se hace imperiosa la necesidad de construir y diseñar herramientas y/o estrategias que permitan caracterizar el estado actual de estas unidades asistenciales hospitalarias y con base en este diagnostico inicial construir e implementar planes de acción pertinentes de acuerdo con las necesidades y debilidades particulares identificadas, realizando luego un seguimiento al cumplimiento de los planes de acción en cada IPS, para que de esta forma y pasado un tiempo no inferior a tres meses se realice en una verificación de las mejoras sugeridas.
Como se puede apreciar, el proceso implica una serie de elementos secuenciales o fases de ejecución que en conjunto demandan el contar con una estructura organizacional sólida y la consecución de recursos económicos para sufragar los gastos que esta iniciativa implica. En este orden de ideas el contar con un observatorio de ciencias farmacéuticas permitiría sin duda alguna la consecución de la meta propuesta, y desde esa óptica somos los profesionales farmacéuticos -químicos farmacéuticos, tecnólogos en regencia de farmacia, técnicos profesionales en servicios farmacéuticos, y auxiliares de servicio farmacéutico- los llamados a liderar este tipo de investigaciones.
Dado que en nuestro departamento no se cuenta con un observatorio de éste tipo, estamos en mora desde la academia -y en especial desde los programas de tecnología en regencia de farmacia- de dar inicio a la construcción inicial de una hoja de ruta que nos guíe hacia, que en el corto plazo, La Guajira cuente con una unidad investigativa (observatorio) desde donde se puedan adelantar iniciativas como la antes planteada, así como de diversos estudios orientados y perfilados hacia el sector farmacéutico.
En esta materia aún existe mucho por hacer, por eso en el CEAD mediante la proyección social de su programa de regencia en farmacia buscamos dar vida al observatorio antes señalado; con esta iniciativa no sólo queremos posicionar nuestra universidad dentro del contexto sociocultural de la región, sino fortalecer los lazos y el vínculo con el sector hospitalario de nuestro departamento y a la vez ser motor de generación de investigaciones de impacto nacional.
La creación de nuestro observatorio de ciencias farmacéuticas es sin duda un sueño al que se le debe apostar, sin olvidar desde luego la sabia frase que dice: “No existe viento alguno favorable para aquel velero que no sabe a donde va”.
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